Ciudadanía y Democracia local.

Por Emiliano Lanata.

Hemos sido testigos de variados casos de corrupción a lo largo de estos últimos 3 años, esta se presenta sin distinción en todo el espectro político. Lo más preocupante es que la percepción de esta se presenta con mayor fuerza en el ámbito local, en el municipio (aunque el espacio local no solo remita al municipio). El temor a reformar la gestión administrativa de los municipios (descentralización) recae precisamente sobre el temor, valga la redundancia, al aumento de los casos de corrupción locales. Esto no debe impedir la supresión a todo debate sobre la descentralización y la participación local, de una reforma a la gestión local. No está de más recordar que estos se encargan de la administración de la educación pública y de la mayoría de los consultorios; y gastan en sus propias funciones cerca de un 2,5 por ciento del producto nacional. Los municipios se conforman como el “puente” entre lo local y lo nacional.

Una reforma a la gestión local no solo alude a mejorar la acción de las instituciones públicas en el ámbito local, sino que supone la implicación activa de los ciudadanos en la construcción de proyectos locales democráticos. Hablamos del diseño de una forma desburocratizada y flexible de gestión social, en objetivos de superación de jerarquías estatales piramidales y de las imposiciones del mercado. Esto supone que se debería buscar la participación de todas las entidades (empresarios, ONG´s, políticos, administradores públicos, sindicatos, instituciones académicas, representantes comunales y movimientos sociales) con el objetivo de conformar redes de políticas públicas (policy network), logrando así la coordinación e integración de la gran mayoría de los involucrados. Existen una serie de relaciones que han quedado pendientes en el “proceso de descentralización” chileno, estas serían:

· Relación desarrollo y economía locales: la autonomía comunal depende del control de los recursos.

· Relación con la política (Estado, sistema político y poder): lentamente se ha ido traspasando servicios y funciones a los niveles locales y en menor medida financiamiento y atribuciones.

· Relación con la sociedad civil (participación y autogestión): uno de los temas menos desarrollado; la participación es inadecuada (plebiscitos y consultas comunales no vinculantes por ejemplo), no se ha desarrollado la fiscalización y el control ciudadano de las funciones gubernamentales en el nivel local.

El gran problema para la articulación de estas 3 áreas es el predominio de una institucionalidad homogénea acerca de cómo articular estas relaciones, dejando de lado la situación específica de cada localidad; otro problema es la persistencia de un clientelismo municipal.

Existe una tramado institucional homogéneo respecto de cómo administrar una comuna, dejando de lado diferencias intrínsecas a cada comuna. Es impensable pretender formular una política nacional que se aplique a los municipios en desmedro de los problemas locales de cada comuna, mas bien debe existir una complementación de la política nacional junto a una política comunal; es de vital importancia que la institucionalidad reconozca la heterogeneidad de problemas que se generan en cada municipio, incluso municipios que cuentan con muchos recursos tienen que someterse a las disposiciones centrales, coartando la libertad de acción y de decisión (libertad de gestión) de los municipios, en primer lugar, y de los ciudadanos en segundo. Un enfoque necesario en nuestro país es la necesidad de constituir al espacio local como un espacio político especifico, propio de una democracia desarrollada.

Actualmente los municipios se encuentran entre medio de dos dinámicas: los procesos de globalización o mundialización y las exigencias de los ciudadanos, lo que plantea la necesidad de adecuarse a nuevas formas de gobernanza, combinando la inserción en la globalización y la construcción participativa de espacios locales autónomos. Ante esto necesitamos de la renovación de las perspectivas políticas sobre la gestión local, la descentralización y los municipios.

Hablamos de impulsar un municipio ciudadano. La elaboración de esta perspectiva parece una exigencia de la profundización democrática en el momento actual y resulta compatible con la demanda de una población que cada vez se desvincula mas de la actividad política institucional de la democracia representativa.

Por supuesto que lo planteado aquí requiere de un aporte de recursos del poder central a los municipios más pobres (o en su vertiente más descentralizadora de una equitativa repartición de los presupuestos comunales acordes a las necesidades de cada comuna), de capacitaciones adecuadas y de cambios en los estatutos vigentes.

~ por Andrade... en Mayo 12, 2008.

Una respuesta to “Ciudadanía y Democracia local.”

  1. Muy interesante Emiliano, ademas tiene q ver con un tema muy reciente; los cambios en el sistema de progreso heredado que nos han llevado al consumo exagerado y poco paciente, el cual habla del reordenmaineto municipal. Adicionalmente la internacionalizacion de los municipios provoca fugas tanto de capitales y de intelectuales, cuidado!!!. que siempre se nos advierte que es una nesecidad, yo creo q es un reto mantener a los mejores ciudadanos activos dentro de los municipios. Es muy interesante tu articulo, un abrazo….

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